SOBRE LA AGRICULTURA

José Gómez Cerda

LA GLOBALIZACION

En un Informe presentado por la OIT "UN DESARROLLO AGRICOLA SOSTENIBLE EN UNA ECONOMIA MUNDIALIZADA", dice que las tres fuerzas de la mundialización son: LAS INVERSIONES EXTRANJERAS, EL COMERCIO Y LA TRANSMISION DE IDEAS". Es una comprobación de que este sistema excluye el factor Trabajo Humano.

Todos los sistemas ideológicos, económicos y sociales y los proyectos de nueva sociedad, habían tomado al trabajo humano como uno de sus factores protagonistas. Trabajo más capital o capital más trabajo han sido las bases del progreso, especialmente a partir de la Revolución Industrial. Sin embargo, el actual proceso de globalización pretende excluir el factor del trabajo o colocarlo como una simple mercancía al servicio del mercado.

Este proceso aumenta el comercio, la producción y las inversiones extranjeras, pero baja el empleo y disminuyen los derechos de los trabajadores. Está haciendo más pobres a los pobres y más ricos a los ricos.

La globalización es un sistema negativo a los intereses de los trabajadores, por lo tanto expresamos claramente nuestro repudio y debemos todos los trabajadores, en forma unitaria, denunciarla y buscar respuestas y propuestas a los retos de este proceso en todo lo que perjudica a los trabajadores y sus familiares.

Creemos en la capacidad de los trabajadores para elaborar alternativas frente a la globalización.

SOBRE LOS OGM

Es cierto que los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) ofrecen la posibilidad de producir alimentos para todo el mundo y acabar con la hambruna que sufren millones de personas en los países pobres. Sin embargo, se ha comprobado que los OGM producen efectos negativos al medio ambiente, a los animales, a la agricultura, a los peces y las abejas. Algo que haga tanto daño a la naturaleza indudablemente afectará a la salud y el comportamiento de las personas humanas.

La ciencia y la tecnología deben estar para mejorar los sectores más débiles de las sociedades. Sin embargo, empresas multinacionales se han apropiado de la ciencia para sus beneficios económicos, mientras el hambre, la pobreza y la miseria crecen cada vez más.

Hoy, los productos agrícolas manipulados son propiedad de las multinacionales, especialmente de Estados Unidos, y están sacando del mercado internacional a muchos productos de países pobres que no pueden competir con los precios que ofrecen los OGM, en adición a las grandes subvenciones y subsidios que reciben los grandes productores agrícolas de los países ricos. Por consecuencia habrá más desempleo en los países pobres y más pobreza y miseria.

El sindicalismo humanista se opone al manejo que están dando las empresas multinacionales a los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) y abogamos por el aumento de los productos agrícolas naturales, biológicos y orgánicos y lo hacemos tanto como productores como consumidores.

EL TRABAJO EN EL CAMPO

El documento de la OIT se pregunta: ¿Por qué los trabajadores abandonan el campo? y El sindicalismo humanista responde: Por el alto desempleo en las zonas rurales, los bajos salarios en el sector agrícola, las malas condiciones de vida y trabajo, la falta de servicios elementales como son la educación y la salud en el campo para los trabajadores y sus familiares.

EL TRABAJO INFANTIL

El sindicalismo humanista respalda la Convención 182 de la OIT para eliminar el trabajo infantil en las peores condiciones de trabajo.

La causa principal que motiva que millones de niños, hembras y varones, tengan que trabajar tanto en el sector agrícola como en el urbano, está en las malas condiciones de vida y trabajo de sus padres, por lo tanto es un problema familiar.

Debemos colaborar todos, gobiernos, empleadores y trabajadores, para mejorar esas malas condiciones, que los hombres y mujeres trabajadores puedan tener un empleo decente, con ingresos razonables, que le permitan educar bien a sus hijos. Por otra parte los Gobiernos deben crear las condiciones educativas que permitan la educación global de los niños, especialmente en las zonas rurales.

Con ingresos adecuados de las familias y con oportunidades de estudios para los niños, se crearán las condiciones para que ellos puedan estudiar y no tengan que ir al mundo del trabajo antes de tiempo.

Condiciones de vida y trabajo en la Agricultura.

Existen condiciones de vida y trabajo que limitan la capacidad de los trabajadores agrícolas en la productividad.

Los derechos y las libertades de los trabajadores agrícolas, en la mayoría de los países, son violados, con más frecuencia que a los trabajadores urbanos.

Esto se debe fundamentalmente a que en el sector agrícola no existen los medios de comunicación, como en las grandes ciudades, y el impacto de los conflictos es menor en la opinión pública.

Se conocen las condiciones de vida y trabajo en el campo cuando suceden grandes acontecimientos, como desalojos, invasiones de tierra, movilizaciones del sector agrícola, apresamiento de líderes sindicales y sociales, asesinatos de dirigentes.

Las condiciones de vida y trabajo en el sector agrícola son muy diferentes al urbano. No existen los medios de comunicación (teléfono, radio, televisión, prensa, etc.); las distancias entre la vida familiar, los estudios y el trabajo, son muy lejos.

Las facilidades de reuniones que hay en medios urbanos, son muy diferentes en el sector agrícolas, las personas viven muy separados, y a veces consideran que son muy pocos por vivir aislados.

Los horarios de trabajo son diferentes, como también el esfuerzo muscular que deben hacer los campesinos, que muchas veces deben trabajar sin protección frente a las lluvias, los fuertes vientos y los malos temporales.

Algunos de las situaciones son las siguientes:

a) ALOJAMIENTO FAMILIAR:

Muchas veces los trabajadores agrícolas son alojados en "barrancones", donde ellos y sus familiares tienen que vivir estrechamente, sin los servicios elementales de agua potable, ni electricidad.

Las viviendas en las zonas agrícolas están construidas con materiales muy artesanales, el tamaño es muy limitado, así como la ventilación.

Las instalaciones para las cocinas, lavadero, despensa, aprovisionamiento de agua e instalaciones sanitarias, son muy pequeñas, en comparación a la cantidad de personas que habitan en las viviendas rurales.

En otros casos algunos empleadores alquilar viviendas a los trabajadores, a precios mas elevados que los normales.

b) EL TRANSPORTE:

En muchas ocasiones los trabajadores agrícolas deben caminar muchos kilómetros para trasladarse al lugar de trabajo, sin tener transportes adecuados, y cuando deben pagar el precio es muy elevado, en comparación a su salario.

Muchos trabajadores agrícolas se agrupan muy temprano en la mañana, para ser transportados hasta sus lugares de trabajo, que casi siempre son muy distantes. Las condiciones de transporte son muchas veces cuestionadas por la forma inhumana con que son tratados los trabajadores, muchas veces peores que los animales.

El Convenio 110 de la OIT en sus artículos 85 al 88, establece las normas mínimas para el alojamiento de los trabajadores en las plantaciones, pero ese Convenio es violado en muchos países.

c) EL TRABAJO INFANTL:

Millones de niños entre 8 a 14 años trabajan en las plantaciones, en el sector agrícola, en franca violación a los Convenios Internacionales.

El 77% de los niños trabajadores en el sector agrícola son menores de 15 años de edad, en muchos casos comienzan a trabajar desde los 7 u 8 años, en condiciones muy difíciles.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), adoptó el Convenio No. 10, en 1921, sobre la edad mínima del trabajo en el sector de la agricultura, que dice textualmente:

"Los niños no podrán ser empleados, ni podrán trabajar en las empresas agrícolas, públicas o privadas, o en sus dependencias, excepto fuera de las horas señaladas para el enseñanza escolar".

Sin embargo, en la mayoría de los países del tercer mundo, esta Convención es violada permanentemente. En muchos casos no existen condiciones objetivas para que todos los niños que viven en las zonas rurales puedan asistir a las escuelas, bien por falta de aulas, profesores y materiales didácticos, y otras veces porque los padres tienen necesidades, y las ayudas económicas, por el trabajo infantil, complementa los ingresos familiares.

Recientemente se ha aprobado la nueva Convención de la OIT (182), sobre los trabajos mas difíciles de los niños en el mundo del trabajo, pero son muy pocos los países que han ratificado esa Convención.

Hace dos años se realizó una marcha mundial de niños, reclamando mejores condiciones de vida, y contra la explotación que se hace con ellos en muchas partes del mundo.

d) LAS MUJERES TRABAJADORAS:

Estas son utilizadas en el trabajo productivo, con salarios muy bajos y con poca protección familiar y social.

Las mujeres trabajadores, en las zonas agrícolas, tienen salarios y condiciones inferiores al trabajo de los hombres, aunque existen convenios que establecen que a igual trabajo igual salario, pero esos acuerdos son violados en la mayoría de los países, en perjuicio de las mujeres trabajadoras.

e) LA INSEGURIDAD ALIMENTARIA:

El problema de la inseguridad alimentaria es el principal factor de pobreza y marginalidad que viven la mayoría de los agricultores, del tercer mundo.

Los principales productos agrícolas son controlados por Empresas Multinacionales que exportan lo mejor de los países pobres hacia los países industrializados, sumiendo en mayores limitaciones y pobreza a los trabajadores agrícolas y provocando escasez de alimentos básicos para el consumo local.

Las exportaciones de productos agrícolas solo beneficias a las grandes empresas multinacionales y a los gobiernos que reciben grandes impuestos, pero los campesinos carecen de los bienes elementales para su desarrollo humano, fundamentalmente en la alimentación.

f) LAS DESIGUALDADES:

Los países ricos tienen poca población dedicada al trabajo en la agricultura, sin embargo, producen mucho, por los avances de la ciencia y la tecnología. Además la mayoría de los países subsidian la producción agrícola, mientras que en los países pobres los trabajadores del campo dependen en su mayoría de un salario bajo, tienen muy poca tierra fértil para producir ( las buenas las tienen las empresas multinacionales), y escasa protección social.

El 23% de la población mundial vive en el Norte (países ricos), pero disponen del 86% de los ingresos mundiales.

El 61% de la población económicamente activa de AFRICA ( 160 millones de personas) laboran en el sector agrícola; en ASIA representa el 57.9%, pero son 890 millones de personas de ese continente que trabajan en el sector agrícola.

Los porcentajes de la población económicamente activa en muchos países del tercer mundo son muy elevados:

En países africanos encontramos el siguiente porcentaje de población rural: En Rwanda son el 90.7%, en Burundi el 90%; en Níger un 85%, en Burkina Faso, un 84% y en Mozambique un 80%.

En el continente asiático: en Nepal, el 91% de la PEA. esta en la agricultura; en Laos el 70%; en Bangladesh, el 67%, en India y China un 65% ( entre estos dos últimos países tienen el 33% de la población mundial ).

En América Latina: Haití el 61 % de la población está en la zona rural; en Honduras el 53% y en Guatemala un 50%.

Esto demuestra que los países del tercer mundo son eminentemente agrícolas, y así lo serán por muchos años.

g) LOS SALARIOS EN EL CAMPO:

Según datos de la OIT, los salarios de los trabajadores agrícolas se redujeron en un 40% durante el último decenio, y un 18% se mantuvo igual, mientras el costo de la vida en los sectores agrícolas y rurales aumentó en más del 25%.

En la mayoría de los países las condiciones de empleo, salarios y trabajo en el sector agrícola se rigen por las legislaciones laborales generales, que son aplicables a todos los trabajadores. Muy pocos países han promulgado disposiciones legislativas especialmente para los trabajadores agrícolas. Sin embargo, las legislaciones generales son muchas veces violadas en los sectores rurales, y no hay inspectores suficientes para supervisar la aplicación de las normas sobre empleo y trabajo en las empresas agrícolas.

En algunos lugares los empleadores pagan parte del salario de sus trabajadores en especies, y en otras ocasiones instalan bodegas o mercados, para vender sus productos a sus trabajadores, a precios muy elevados, rebajando así el poder adquisitivo del salario de los trabajadores.

Los salarios mínimos en el sector agrícola, en general son más bajos que en las zonas industriales y urbanas, pero el costo de la vida, por la escasez de productos, es más elevado en las zonas rurales.

h) LAS COMUNIDADES INDIGENAS Las comunidades indígenas en América Latina están muy activas en el cuestionamiento al modelo político, económica y social imperante.

El levantamiento indígena de enero, en Quito, Ecuador, que puso termino al Gobierno de ese país, aunque después fueron engañados ; las movilizaciones de indígenas " mapuches ", en Chile, el  año 1999, la insurrección " zapatista " de enero de 1994, y la reciente denuncia de Rigoberta Manchú contra la actuación de militares de regímenes anteriores, aparentemente apoyados por el actual Gobierno de Guatemala, han sido momentos significativos del movimiento social más destacado en las últimas décadas en América Latina. Todos ellos ligados a los intereses del sector agrícola.

Las comunidades indígenas, en especial en el sector rural, son un sector activo en cuanto a denuncias de las libertades de sus razas y de las condiciones de vida y trabajo.