
IMPORTANCIA DE LA AGRICULTURA
José Gómez Cerda,
Presidente de la Asociación Dominicana de Periodistas y escritores (ADPE)
En el 2000 se cifraba la mano de obra agrícola mundial en 1.240 millones de
personas, es decir, en alrededor del 45% de la población activa mundial.
Asia reúne a casi el 80% de la mano de obra agrícola total mundial, seguida de
Africa, con un 14%. China y la India reúnen a más del 60% de esta población.
La mano de obra agrícola aumenta hoy más deprisa en el Africa subsahariana
(1,9% al año), seguida de Asia meridional (1,5%) y el Oriente Medio y Africa
del Norte (0,8%). En las demás regiones, el crecimiento es o insignificante
(0,1% en América Latina) o negativo (-3% en América del Norte y Europa
occidental).
En los 15 ó 20 próximos años, la proporción de la población económicamente
activa en la agricultura se mantendrá por encima de un 47% en el Africa
subsahariana y en el Asia meridional y oriental. Disminuirá hasta un 23% en el
Oriente Medio y Africa del Norte, un 17% en América Latina y el Caribe, y a
menos del 10% en Europa.
En América del Norte apenas superará el 1%.
En la distribución regional de la población económicamente activa del sector
agrícola, la parte correspondiente a Asia es la más importante, pues
constituye casi el 80 por ciento del total mundial; a continuación siguen
Africa (14,3 por ciento), América Latina (3,6 por ciento) y el resto del mundo
(3,7 por ciento).
En sólo dos países, China y la India, se encuentra la mayor concentración de
mano de obra agrícola del mundo, pues ésta representa más del 60 por ciento
del total mundial y 78 por ciento del total de Asia. Nigeria tiene el mayor número
de trabajadores agrícolas de Africa, con 17, 5 por ciento del total regional y
2,5 por ciento del total mundial.
Además de percibir bajos salarios, los trabajadores agrícolas suelen ser
subempleados, pues sólo trabajan en promedio 175 días al año, y están, pues,
desocupados durante cerca de un tercio del año laboral, con escasos ingresos
para subsistir durante dichos períodos de desempleo. Cuando trabajan, las
jornadas suelen ser largas, hasta 45 o incluso más horas semanales.
EUROPA: LA POLITICA AGRICOLA COMUN (P.A.C.)
Europa ha modificado su Política Agrícola Común (PAC), a partir de
abril del 1999.
La aplicación de la reforma beneficiará tanto a los agricultores, los
consumidores, al sector agroindustrial y al medio ambiente como a la economía
de la UE en general.
En la reforma de la PAC, las prioridades de la Comisión Europea han sido
garantizar una mayor competitividad de la agricultura europea en los mercados
tanto comunitarios como mundiales, lograr una agricultura más respetuosa del
medio ambiente y proteger el medio de vida de los agricultores.
Estas prioridades se mantienen plenamente en el conjunto de medidas. La reforma
de la PAC constituye un paso adelante hacia un régimen de ayudas destinadas a
las personas en vez de a los productos y la indemnización de los agricultores
no sólo en función de la producción sino también por lo que aportan a la
sociedad, concretamente como guardianes del campo.
Es evidente que, según indican las tendencias históricas a largo plazo, la
agricultura no podrá preservar por sí sola las zonas rurales de forma
permanente, ya sea desde el punto de vista económico, o en términos de
mantenimiento de la población rural.
Este acuerdo reforzará de hecho la preferencia comunitaria en numerosos ámbitos,
garantizando de este modo que el 90% de la producción de los agricultores de la
UE siga teniendo un acceso prioritario al mercado de consumidores más lucrativo
del mundo, y permitiendo al mismo tiempo a los agricultores ampliar y
diversificar su producción y aprovechar nuevas oportunidades fuera del mercado
comunitario.
Política de desarrollo rural
La nueva política de desarrollo rural contribuirá a establecer un marco
coherente y sostenible para el futuro de las zonas rurales europeas.
La nueva política se rige por un enfoque integrado y multisectorial del
desarrollo rural. Por un lado, reconoce que la agricultura desempeña una serie
de funciones entre las que figura la conservación del patrimonio rural. Por
otro lado, admite que la creación de fuentes alternativas de ingresos debe
formar parte integrante de la política de desarrollo rural.
Una de las principales innovaciones es la integración de una serie de medidas
de desarrollo rural en un paquete único y coherente que preste apoyo a todas
las zonas rurales, principalmente, de 3 maneras :
• Creación de un sector agrícola y forestal más pujante. Las principales
medidas se refieren a la modernización de las explotaciones agrícolas y a la
transformación y comercialización de productos agrícolas de calidad. Además,
la viabilidad de las explotaciones agrícolas se incrementará a través de
medidas en favor de la instalación de jóvenes agricultores y de mejora de las
condiciones que propicien la jubilación anticipada de la actividad agrícola.
El sector forestal se reconoce por primera vez como elemento clave del
desarrollo rural, estableciéndose una nueva medida de ayuda al sector cuando éste
desempeñe una función ecológica.
• Aumento de la competitividad de las zonas rurales. Los principales objetivos
son, en este caso, el apoyo a la calidad de vida de la comunidad rural y el
fomento de la diversificación hacia nuevas actividades. Las medidas están diseñadas
para crear fuentes alternativas de ingresos y empleo para los agricultores, su
familia y, en términos generales, para la comunidad rural.
• Conservación del medio ambiente y del incomparable patrimonio rural europeo.
Las medidas agroambientales fomentarán los métodos de explotación agrícola
respetuosos del medio ambiente y constituirán además el único elemento
obligatorio de la nueva generación de programas de desarrollo rural y, por lo
tanto, un paso decisivo hacia el reconocimiento del papel multifuncional de la
agricultura. Una de las medidas adicionales que contribuirá a una mayor
integración de la dimensión medioambiental en la PAC consistirá en la
ampliación de las indemnizaciones compensatorias, tradicionalmente concedidas a
la agricultura de las zonas menos favorecidas, a aquellas zonas en las que la
actividad agrícola está limitada por dificultades medioambientales específicas.
Los principios que rigen la nueva política de desarrollo rural son la
descentralización de las responsabilidades y la flexibilidad. Corresponde a los
Estados miembros presentar propuestas para los programas de desarrollo rural, a
un nivel geográfico adecuado. De acuerdo con sus necesidades y prioridades
específicas, los Estados miembros pueden utilizar una serie de medidas de
desarrollo rural que figuran en un reglamento. Éste representa un importante
paso hacia la simplificación de la normativa europea, ya que un solo texto
substituye a los nueve reglamentos anteriormente vigentes.
LA AGRICULTURA EN EUROPA DEL ESTE
En términos de superficie, de aportación al PIB y, especialmente, de proporción
de la población activa, la agricultura sigue siendo relativamente más
importante en los ( 10 Países de Europa del Este ) PECO, que en la Unión
europea (UE). Sólo en la República Checa, Eslovaquia y Eslovenia tiene la
agricultura un tamaño relativo comparable a la media de la Unión Europea (
UE).
Producción agrícola
Tras una clara disminución del volumen de la producción agrícola en los
primeros años de la transición, en los últimos tiempos parece que se ha
conseguido cierta estabilización en la mayoría de los PECO.
Agricultura y comercio de productos alimentarios
La mayoría de PECO, salvo Hungría y Bulgaria, son o han llegado a ser
importadores netos de productos alimentarios en los últimos años. Los mayores
exportadores en términos de valor son Polonia, Hungría y la República Checa.
Polonia y la República Checa son también grandes importadores.
La UE también es importante como destino de las exportaciones, especialmente
para los países de vocación más exportadora, como Hungría, Polonia, la República
Checa y Bulgaria, que envían a la UE entre el 30 y el 40% de sus exportaciones
agroalimentarias, aunque también a este respecto se ha producido cierta
diversificación desde 1995.
Desarrollo rural
En varios PECO se ha observado un flujo migratorio neto hacia el campo al
empeorar las condiciones económicas generales durante la transición, momento
en que la agricultura servía de colchón porque permitía a la población vivir
de sus parcelas de tierra en sus pueblos de origen y complementar otras fuentes
de ingresos, como las pensiones de jubilación. El subempleo y el paro
encubierto en combinación con la agricultura de subsistencia constituirán en
el futuro grandes problemas para el desarrollo equilibrado de las economías
rurales.
Políticas agrícola y rural
En los PECO se aplica una amplia gama de instrumentos de ayuda, desde
sostenimiento de los precios de mercado y varios tipos de pagos directos hasta
subvenciones para la adquisición de insumos, ayudas a la inversión y
exenciones fiscales.
Los cambios en el sostenimiento de los precios, la evolución del mercado
mundial y cierta recuperación de la demanda interna han permitido que aumenten
los precios pagados a los productores, de forma algo más acusada en relación
con los productos vegetales que con los productos animales. A lo largo del
tiempo, tiende a disminuir la diferencia de precios en la explotación respecto
a la UE.
Conclusión y perspectivas
En general, han ido aumentando las ayudas a la agricultura en forma de
protección aduanera, intervención en el mercado y ayuda estructural. Los
precios en la explotación han subido, especialmente en el caso de los productos
vegetales. La diferencia de precios entre los PECO y la UE en el caso de los
cereales, carne de porcino y aves de corral ha disminuido considerablemente y
cabe esperar que desaparezca si se aplican los planes de reforma de la PAC
contenidos en la Agenda 2000 de la UE.
Las perspectivas respecto a los principales productos muestran la posibilidad de
que los PECO aumenten en cierta medida el excedente de su producción de
cereales, oleaginosas y carne de porcino hasta el año 2003. La exportación de
estos excedentes tendría que hacerse en su mayor parte a precios del mercado
mundial. El tradicional excedente de productos lácteos se reduciría en cierta
medida y la región sería más o menos autosuficiente en cuanto a carne de
vacuno y aves de corral.
LA AGRICULTURA EN AFRICA:
AFRICA es un continente agrícola. La mayoría de los países dependen de la
agricultura para el consumo nacional y algunos exportan varios artículos,
especialmente a Europa.
Desde hace varios años (1992), los países africanos han constituido el
PROGRAMA AGRICOLA COMUN DE AFRICA ( PACA), como un instrumento de cooperación e
integración agrícola , según lo establece el Artículo 46 del Tratado para
crear la Comunidad Económica Africana ( CEA ).
El Tratado establece que el PACA es el motor para cooperar en la vía del
desarrollo de la agricultura, la silvicultura, la crianza y la pesca , con el
objetivo de asegurar: la seguridad alimentaria, el crecimiento de la producción
y la productividad de la agricultura, de la crianza, la pesca y los recursos
forestales, así como mejorar las condiciones de trabajo y la creación de
empleos en las zonas rurales.
También la valorización de productos agrícolas para la transformación, en
las mismas localidades, de productos de origen vegetal y animal; y la protección
de productos de exportación para el mercado internacional.
Sin embargo, las guerras civiles, las prolongadas sequías han sido factores
importantes, que han impedido que el PACA se haya concretizado en una realidad.
El crecimiento de la población va más rápido que el crecimiento de alimentos.
La tasa de crecimiento de la población es alrededor del 3% anual, y la creación
de nuevos puestos de trabajo en la agricultura es insuficiente; a esto debemos
agregar que en Africa la agricultura es de poca productividad.
Otro problema es la situación de malnutrición en que viven millones de
personas, y en el orden económico la devaluación de la moneda, especialmente
en franco CFA , ha traído muchos problemas a diversos países, que no tienen
capacidad para la importación de alimentos de primera necesidad.
Con muchas dificultades internas y externas, Africa se encamina en busca de
soluciones a los problemas agrícolas, que son los fundamentales para el
desarrollo humano y de los países de ese continente.
En muchos países africanos todavía las mejores tierras están en poder de los
antiguos colonizadores, y no se ha realizado una Reforma Agraria, que reparta
equitativamente la tierra para las personas que la trabajan.
Agricultura en América Latina
América Latina aún tiene profundas raíces en la agricultura. Un 25 por ciento
de su población trabaja en el campo o en la agroindustria, los productos agr ícolas
siguen cosechando una gran porción de los ingresos por exportaciones de la región,
y el sector ha demostrado ser un motor de crecimiento confiable .
Las perspectivas latinoamericanas de lograr un crecimiento económico sostenido
y niveles de vida más altos descansan en gran medida en su capacidad de
exportar más productos agrícolas a los mercados mundiales y de aumentar la
productividad del campo. Pero la capacidad de la región para incrementar sus
exportaciones sigue topando con serios obstáculos que se levantan más allá de
sus costas, específicamente las barreras al libre comercio erigidas por los pa
íses industrializados.
Las trabas al intercambio de estas mercancías son numerosas. Impuestos a las
exportaciones y subsidios; las compras, acopio y comercialización realizados
por gobiernos; trámites aduaneros complejos, requisitos de licencias, aranceles,
cupos, precios políticos, tasas de cambio discriminatorias y restricciones
sanitarias y fitosanitarias sin fundamentos científicos.
En contraste, desde mediados de la década pasada los países latinoamericanos,
con muy contadas excepciones, unilateralmente han reducido aranceles aduaneros y
otras barreras comerciales, han eliminado impuestos a la exportación y han
acotado o incluso anulado el papel desempeñado por entes estatales como las
juntas nacionales de granos.
América Latina está en una posición ideal para aprovechar esos cambios y está
redescubriendo sus enormes ventajas comparativas en agricultura: grandes
reservas de tierra arable, un moderado crecimiento demográfico y gran potencial
para aumentar el rendimiento. Abonada por nuevas inversiones y la aplicación de
tecnologías modernas, la producción agrícola de la región está rindiendo
algunos de los mayores progresos.
De lograrse estas metas, la agricultura seguirá siendo punto de apoyo del
desarrollo de la región hasta bien avanzado el presente milenio, si se crean
empleos, se respetan los derechos y libertades de los trabajadores y mejorando
la calidad de vida y de trabajo para los trabajadores del campo.
Ultimamente los problemas provocados por el fenómeno "El Niño", los
ciclones y huracanes, en especial el "Mitch", han hecho mucho daños
en las zonas agrícolas de América Latina.
LOS O.G.M: En la actualidad el mundo agrícola está invadido por los Organismos
Genéticamente Manipulados ( O.G.M.), que es la modificación de la genética,
creada artificialmente, en un vegetal o animal.
Por una parte, se "fabrican" plantas que resisten mejor a los
pesticidas, a los insectos, y se conservan por largo tiempo, pero por la otra
parte, se crean animales que engordan y crecen más rápidamente que los
naturales.
En algunos países el maíz y la soja, con OGM están autorizados, en pocos países
esta prohibido, pero además no se pueden distinguir, y la Empresas
Multinacionales que comercian esos productos lo mezclan con los naturales.
Aunque no se puede afirmar que los OGM producen graves enfermedades, porque
todavía este proceso está comenzando, si es seguro que provocan graves
alergias.
A partir del 10 de abril del 2000, en muchos países es obligatorio que los
productos que contengan más del 1% de O.G.M. deben indicarlo en las etiquetas,
pero numerosos artículos y productos alimenticios escaparán de esa
reglamentaci ón, pues actualmente están en todos los condimentos, salsas e
ingredientes de productos para el alimento humano.
El rápido progreso de la biotecnología ha creado problemas con el comercio de
los O.G.M., así como los casos de las "vacas locas" y la dioxina, en
el canal de alimentación humana, que ha provocado serias preocupaciones en
diversos sectores, incluyendo las organizaciones sindicales de trabajadores.
José Gómez Cerda,
Presidente de la Asociación Dominicana de Periodistas y escritores (ADPE)