ACCION DEL MOVIMIENTO DE TRABAJADORES EN INTERNET ( ACMOTI)
EMILIO MASPERO:
Por : José Gómez Cerda
Coordinador de ACMOTI
Emilio
Máspero, es un modelo de sindicalista de actualidad, que se distinguió por su
autenticidad en el pensamiento y la acción, su estilo de conducir, excelente
orador y buen escritor. El sindicalista más completo es cuando al dominio de
todas las facetas del sindicalismo; ideólogo, formador, orientador, líder,
estratega, organizador, en fin, un hombre completo como dirigente internacional
y mundial.
Emilio
Máspero nació el 27 de noviembre de 1927, en Santa Fe, Argentina, hijo de
emigrantes italianos.
Máspero
trabajó en su juventud como mozo de un hotel, luego se incorporó al sector de
la industria metalúrgica trabajando como mecánico tornero. Entró a la
Juventud Obrera Cristiana ( JOC), siendo en poco tiempo el Presidente nacional,
ahí entabló nuevas relaciones, más tarde participó, junto con Alfredo di
Pacci, en la constitución de la Acción Sindical Argentina ( A.S.A.).
Del
15 al 19 de agosto de 1956, en Córdoba, Argentina, se realizó el Congreso
Constitutivo de la Acción Sindical Argentina ( ASA), la cual decidió afiliarse
a la CLASC y a la CISC.
El
Congreso eligió a Emilio Máspero, como Secretario General.
Tuvo
el primer contacto con la Central Latinoamericana de Sindicalistas Cristianos (
CLASC), por intermedio de una visita que hizo José Goldsack, Presidente de la
CLASC a la Argentina.
El
24 de enero de 1957 en Buenos Aires, Argentina, la Asociación de Empleados de
Bancos, realizó una huelga contra la "Junta Militar", que había
tomado el poder después del Golpe de Estado contra el Gobierno de Domingo Perón.
El
Gobierno intervino el sindicato de bancarios. El 30 de enero dictó el decreto
934 prohibiendo el derecho a la huelga de los trabajadores.
El
3 de febrero la policía ocupó la sede de la Acción Sindical Argentina ( ASA),
que apoyó la huelga bancaria. Las autoridades apresaron y "ficharon"
46 sindicalistas, que fueron condenados a la pena de entre 1 a 25 años de prisión,
entre ellos estaba Emilio Máspero, Secretario General de ASA.
Por
presión popular los sindicalistas fueron liberados, pero se mantuvo la orden de
persecución.
Máspero
pudo evadir al salir de Argentina, con una beca de la Confederación
Internacional de Sindicatos Cristianos ( CISC), para estudiar en Europa, con la
colaboración de " Pax Christi".
Junto
con Elio Aponte, venezolano, fueron por tres meses, tomaron contactos con
organizaciones de la CISC en Bélgica, Francia, Suiza, Holanda, Italia y
Portugal ; pero Máspero, que no podía regresar a su país, se mantuvo por más
de año. En París conoció a la española Acacia Victorio Fernández, con la
que se casó y vivió con ella todo el resto de su vida.
Aunque
no estuvo presente en el II Congreso de la CLASC, que se realizó del 29 de
noviembre al 1ro. de diciembre de 1957, en Santiago de Chile, resultó electo ,
como miembro del Comité Ejecutivo.
Máspero
participó en un Congreso Mundial de Laicos, y una Manifestación Mundial de la
JOC, que se realizaron en Roma, Italia, donde estableció buenos contactos,
regresó a América Latina a fines de 1958, a Chile, para colaborar con José
Goldasck, el Presidente de la CLASC; El último Consejo de la CLASC había
decidido una política de ampliación, y necesitaban un hombre para el trabajo
en las zonas de Centroamerica y el Caribe. Maspero fue designado para trabajar a
partir del 1ro. de diciembre de 1958, con sede en Venezuela. Aristides Calvani
se responsabilizó con el salario para el responsable de la CLASC para esa zona.
Pero
su primer viaje no fue a Venezuela, sino a Cuba, donde había triunfado la
revolución de Fidel Castro. Estuvo en La Habana del 10 de abril hasta mediados
de mayo de 1959. Se reunió con Reinol González y José de Jesús Plana,(
quienes habían sido dirigentes de la JOC cubana), que estaban en la dirección
de la C.T.C-revolucionaria. Participó en la manifestación del 1ro. de mayo,
"Día Internacional del Trabajo"; también se reunión con el
Presidente de la CTC-R, David Salvador.
La
CLASC elaboró y difundió un documento sobre el proceso de la revolución
cubana, donde se exponía claramente el pensamiento ideológico. Después de
saludar el triunfo de la revolución , ese documento elaborado por Emilio
Maspero decía:
"
Apoyamos plenamente todos los planteos revolucionarios tendientes a realizar la
reforma agraria, la industrialización, el desarrollo económico, la reforma
fiscal, la justa distribución de las riquezas, el pleno empleo, la
independencia económica, la soberanía política, siempre que todos estos
esfuerzos se dirijan no a consolidar la revolución como fin en sí, sino a
permitir más plena y eficazmente el ejercicio de las libertades humanas y la
construcción de un nuevo y justo régimen.
...Declaramos
finalmente, que la Doctrina Social de la Iglesia, inspirada en valores
humanistas y cristianos, en la dignidad humana, en la justicia social, en la
libertad y la solidaridad social, tiene la suficiente fuerza y eficacia para
servir de basamento a todos los esfuerzos revolucionarios por construir un orden
económico, social y político nuevo y mejor..."
A
fines de mayo de 1959, Máspero, en compañía de su esposa Acacia, se instaló
en Venezuela. Su primera tarea fue reorganizar los sectores de trabajadores que
tenían sus actividades orientadas bajo la Doctrina Social Cristiana, se dedicó
a reunirse con los dirigentes del Comité Pro-Federación de Trabajadores
Organizados de Venezuela ( COPETROV), que era dirigido por Dagoberto González y
Elio Aponte; el Comité Organizador de Sindicatos Autónomos ( CODESA), que había
sido fundado y dirigido por el Padre Manuel Aguirre, jesuita, y con dirigentes
del "Frente de Trabajadores Copeyanos ( FTC); con COPETROV Y CODESA, se
constituyó el "Comité Unitario de Sindicalistas Cristianos ( CUSIC), que
se afilió a la CLASC.
El
III Congreso de la CLASC se realizó en Quito, Ecuador, en noviembre de 1959 Fue
el primero Congreso al que Máspero asistió. Antes se realizó un Seminario,
dirigido por él, donde expuso:
"Para
nosotros, ni el capitalismo ni el comunismo son la solución acertada, sino la
Doctrina Social Cristiana aplicada a la labor sindical. El sindicalismo
cristiano propicia una radical transformación de las estructuras económicas y
sociales, dentro del marco de la democracia y de la libertad"
El
congreso reeligió, por tercera vez, a José Goldsack, de Chile, como Presidente.
Se eliminó el cargo de Secretario General, y fueron electos tres Secretarios
Ejecutivos: Máspero, Alfredo Di Pacce( argentino) y Fulgencio Barreiro(
paraguayo), además una tesorera, Beatriz Marescotti, chilena. Máspero tendría
sede en Venezuela, y responsable para Centroamerica y el Caribe; Barreiro, con
sede en Perú, seria el responsable para el Pacífico; y Di Pacce, con sede en
Buenos Aires, responsable para Argentina, Chile, Brasil y Paraguay.
En
septiembre de 1960 Máspero fue invitado por el Departamento de Estado de
Estados Unidos, y se reunió con los principales dirigentes de la AFL-CIO, entre
ellos George Meany y Serafino Rumualdi. Esas reunión fueron conflictivas, y no
aportó nada positivo entre las relaciones de la CLASC y la AFL-CIO.
Máspero
inició un recorrido por todos los países de centroamerica, donde sólo se
pudieron constituir grupos de sindicalistas, no organizaciones sindicales, pero
se establecieron bases para un futuro mejor.
Emilio
Máspero tenía su propia personalidad, y siempre fue provocador, tanto frente a
los gobiernos, empresarios, organismos internacionales... y dentro de la misma
organización, pero con posiciones propias y alternativas a los problemas. Su
primer enfrentamiento interno , a principios de 1961, fue frente al Presidente
de la CLASC y al Secretario General de la CISC, Augusto Vanisterdael, con relación
a las posiciones ante el sindicalismo cristiano en Colombia.
Mientras
Goldsack y el Secretario General de la CISC propugnaban por una política
prudente frente a las organizaciones de la ORIT, en Colombia ( donde existían
sindicalistas cristianos, antes de nacer la CLASC ), Máspero enfrentó a los
sectores que estaban con la otra tendencia sindical.
--------------------------------------------------------------------------------------
NOTA
PERSONAL:
Conocí
a Emilio Máspero, en 1961, en Puerto Rico.
Yo
tenía 22 años, residía en nueva York, donde estaba exiliado de la dictadura
de Trujillo, trabajaba, además era Presidente de la JOC de Nueva York, (
hispano), y Secretario Juvenil del Movimiento Pro-Liberación Dominicana.
Estaba
en Puerto Rico, haciendo estudios de sindicalismo en la Universidad de Río
Piedras, becado por la AFL-CIO, patrocinado por Serafino Rumualdi, encargado de
relaciones con América Latina. Nos habíamos conocido en Nueva York, en una
manifestación contra Trujillo.
La
beca fue por medio de la " Delegación de Ayuda al Frente Interno
Dominicano ( DAFID), que dirigían Alfonso Moreno Martínez, Mario Read Vittini
y Guido D’Alessandro, exiliados antitrujillistas.
Mi
asesor espiritual, Salvador Freixedo, jesuita, me aconsejó renunciar a esa beca,
y relacionarme con la CLASC ( que yo no conocía). Escribimos a Venezuela. Andrés
Mercau, asistente de Máspero me contestó, pues Emilio estaba fuera de
Venezuela, y una semana más tarde Máspero estaba en San Juan, Puerto Rico.
Ese
encuentro con Máspero modificó el trayecto de mi vida, a partir de ahí él
fue mi orientador sindical para el resto de su vida, aunque en ocasiones tuvimos
diferencias estratégicas y tácticas, pero nunca en el aspecto personal. A él
lo respeté y reconocí siempre como el verdadero dirigentes y líder sindical
que era.
Renuncié
a la beca de la AFL-CIO, y con Emilio, el padre Manuel González Quevedo , ( que
había sido asesor de la JOC en Santo Domingo, y Alfonso Moreno Martínez, que
también estaba viviendo en Puerto), organizamos un curso para jóvenes
dominicanos exiliados. Ese curso se realizó en Caracas, Venezuela, a fines de
1961 y principios de 1962), donde asistieron: Henry Molina, Caonabo Javier
Castillo, Prisco y Prospero Morales ( hermanos), "Tico"Harvey, Cucho
Rojas Fernández ,Juan Antonio Brea y José Gómez Cerda.
El
20 de enero de 1962 regresé a Santo Domingo, acompañado de Emilio Máspero, y
nos unimos con Porfirio Zarzuela, Jesús Caminero Morcelo, Gabriel del Río y
varios líderes de la JOC, entre ellos Jorge Cruz Reyes. El 24 de enero se
realizó el Primer Encuentro de Trabajadores Cristianos Dominicanos, presidido
por Emilio Máspero, donde quedó formado el Comité gestor de la Confederación
Autónoma de Sindicatos Cristianos (CASC).
El
26 de enero se realizó el primer curso sindical, en la Casa Manrresa, en Santo
Domingo.
Emilio
Maspero hizo un recorrido por el país. En Santiago de los Caballeros ofreció
dos charlas, una en el salón de "Los Caballeros de la Altagracia", y
otro en el "Ateneo Amantes de la Luz". En Santo Domingo también
ofreció varias charlas, y se presentó en un programa en " Radio Santo
Domingo Televisión", que fue visto por los miembros del Consejo de Estado,
que dirigían el país, y fue invitado por ellos para que fuera su Asesor, lo
cual él rechazó.
Los
dominicanos hicimos, en poco tiempo, un sindicalismo como el que soñaba Máspero:
Una
organización mayoritaria a nivel nacional, con federaciones regionales ( como
FEPROSIC, en Santiago y FESCRIDINA, en Santo Domingo); y Federaciones
Profesionales, como FEDELAC- campesinos, Federación Nacional de trabajadores
Textiles ( FENTRATEX) y FENTRACA, industria azucarera; una Confederación, con
decisiones emanadas de un Congreso ( agosto 62), con un buen organismo de
dirección, todos jóvenes, menores de 25 años; un periódico sindical, "Revolución
Obrera", editado en Santiago; 3 programas radiales ( Justicia Social, en
Santo Domingo y La Clase Obrera, en Santiago, y otro en Radio Santa María, en
el Santo Cerro, "Despertad Campesino".
Además
un Instituto Sindical, el ( INFAS); una Fundación " Mejoramiento Humano";
representación en el Instituto de Seguros Sociales; representación ante la
Conferencia de la OIT… una organización combativa, contestataria, ideológica,
representativa y dinámica. En esos tiempos la CASC era " la niña bonita
de la CLASC".
Máspero
fue el orientador, y la persona que inspiró esta organización sindical, que en
pocos meses se convirtió en la primera fuerza sindical de la República
Dominicana.
Máspero
nunca abandonó este país. Estuvo en el primero curso internacional, en el
primer curso nacional, luego durante la intervención de los norteamericanos.
Durante 10 años estuvo impedido de entrar al país, pero después, estuvo
constante y permanentemente en la orientación del movimiento sindical
dominicano.
°
A principios de noviembre de 1962 se realizó el IV Congreso de la CLASC, en
Caracas, Venezuela, previamente se había realizado un Seminario latinoamericano
bajo el título de "Los Trabajadores y la Revolución Latinoamericana"
dirigido por Emilio Máspero, con la colaboración de Aristides Calvani y Ramón
Silva; director del Instituto INES, de Venezuela.
Ese
congreso reeligió por cuarta vez a José Goldsack, como Presidente; Máspero,
di Pacce y Barreiro fueron también reelectos como Secretarios Ejecutivos como
responsables de las mismas zonas anteriores, sin embargo, el líder de la CLASC
era Máspero.
En
1963 se dio un golpe de Estado contra el gobierno del Profesor Juan Bosch, en la
República Dominicana. Máspero orientó la CASC, en la toma de posición contra
el nuevo gobierno golpista.
En
marzo de 1964 la CLASC celebró un Consejo en Brasil, donde se reestructuró
internamente la dirección ejecutiva, pendiente de ser aprobada en el próximo
Congreso. Máspero pasó a ocupar la Secretaría General. Eduardo García pasó
a ocupar el cargo de responsable para el Caribe, y Andrés Mercau para
Centroamerica.
Ese
Consejo también aprobó un documento que Emilio había redactado "El
Manifiesto por la Integración Latinoamericana". El tenía que instalarse
en Chile, junto con el Presidente, Goldsack, y el nuevo tesorero, Alfredo di
Pacce, donde llegó varias semanas después de la toma de decisión.
Los
dos principales problemas que tuvo Máspero en chile fueron:
a)
Los problemas internos entre ASICH, fundadora de la CLASC, y el Partido Demócrata
Cristiano ( PDC), que siempre trató de manipular al sindicalismo cristiano
chileno. Emilio se enfrentó al PDC.
b)
El padre belga Roger Vekemans, amigo del Secretario General de la CISC, Augusto
Vanidestael, formó una fundación llamada "Centro de Desarrollo Económico
y Social de América Latina –DESAL". Esa fundación administraba parte de
las ayudas de las organizaciones europeas. Máspero creó una fundación propia
de la CLASC llamado " Instituto Latinoamericano de Cooperación y
Desarrollo ( ILACDE).
Su
permanencia en Chile no fue muy agradable, pues tanto el PDC, como el Padre
Veckermans tenían mucho poder económico y político, mientras la CLASC tenía
muy limitados recursos humanos y económicos .
El
31 de marzo de 1964 ocurrió otro acontecimiento que creó problemas internos en
la CLASC, que fue el Golpe de Estado en Brasil, contra el gobierno de Joao
Goulart.
Los
Círculos Operarios de Brasil, que estaba afiliado a la CLASC, apoyó ese Golpe
de Estado, pero Máspero, en su condición de Secretario General lo condenó.
Nuevamente
la posición del Secretario General de la CISC, y el Presidente de la CLASC eran
diferentes.
En
1965 sucedió otro acontecimiento político y militar muy importante, que fue la
intervención norteamericana a la República Dominicana. La CASC, afiliada a la
CLASC, rechazó el golpe y formó el "Comando Armado Sindical
Cristiano-CASC, mientras la ORIT apoyó esa intervención militar. Máspero
orientó a la CASC, y estuvo en el país, en la zona rebelde, todavía Santo
domingo estaba militarizada por 40.000 marines norteamericanos. Además se
entrevistó con Juan Bosch, en Puerto Rico, que era el ideólogo del movimiento
constitucionalista.
Del
3 al 8 de octubre de 1966 se realizó el V Congreso de la CLASC , en Panamá.
Ese Congreso marcó el inicio del liderazgo indiscutible de Emilio Máspero,
como Secretario General, electo en el Congreso y líder político.
Emilio
elaboró un documento, que fue aprobado por el Congreso, titulado " Nuevas
Dimensiones", que implicaba un cambio estructural, estatutario, programático
y estratégico. Se eliminó el cargo de Presidente, y el Secretario General
asumió responsabilidades mayores y toda la representatividad. La nueva sede sería
Caracas, Venezuela.
A
partir de ese Congreso Emilio Máspero asumió el control de la CLASC, cargo que
asumió con capacidad, inteligencia, productividad, creatividad y
responsabilidad, tanto en los momentos más difíciles como en los de mayores
posibilidades.
Todos
los demás Congresos , hasta el último realizado en México, en 1998, lo
eligieron, casi por unanimidad, como Secretario General. 32 años donde la
CLASC, cambió de nombre, pasó a llamarse Central Latinoamericana de
Trabajadores ( CLAT), se crearon organizaciones en todos y cada uno de los países
de América Latina y el Caribe, se formaron federaciones profesionales, se
realizó un proceso ideológico, y se profundizó sobre la unidad de América
Latina. Detrás de todas esas actividades estaba Emilio Máspero, con sus
orientaciones y su dinamismo personal.
Del
20al 24 de mayo de 1968 se realizó en Santo Domingo, la I Conferencia Sindical
sobre Integración y Desarrollo de América Latina, organizada por la CLAT,
previamente se había celebrado el XI Consejo de la CLAT, y el 19 de mayo se
hizo el ENCUENTRO DE TRABAJADORES DEL MUNDO, con una participación más de
8.000 trabajadores. En estas actividades participaron delegados de casi todos
los países de América Latina, y delegados de Canadá, Estados Unidos, Africa y
Europa; Los discursos centrales de las tres actividades fueron pronunciados por
Emilio Máspero, en la plenitud de sus energías, capacidad y dinamismo.
De
ahí salió la " CARTA DE SANTO DOMINGO", y se constituyeron los
" Equipos de Conferencias Sindicales de América Latina ( ECOSAL) "
°
Una de sus obras cumbres fue la creación de la Universidad de Trabajadores de
América Latina ( UTAL), situada en San Antonio de los Altos, en Venezuela, por
donde han pasado miles de dirigentes sindicales de todos los países de América
Latina. En la mayoría de los seminarios, cursos, conferencias o coloquios,
siempre que la situación lo permitía, la orientación política estuvo a cargo
de Emilio Maspero, en su condición de Secretario General de la CLAT.
El
carisma de Máspero dependía de un estilo de orador, franco,
claro, con lucidez, con buena entonación, ideas claras, mensajes profundos,
excelente dicción, propuestas a los problemas y mensaje de esperanza para el
futuro de los trabajadores, que era capaz de entusiasmar, emocionar, siempre
dejaba a los oyentes una reflexión. Emilio hablaba con el corazón, y estaba
convencido de lo que decía, por lo tanto convencía al auditorio.
Como
escritor no publicó muchas libros firmados por él, después de "América
Latina Hora Cero", pero si se recogieran todas sus ideas se podrían
publicar varias decenas de libros con sus obras.
Emilio
contó siempre con buenos colaboradores. Desde su inicio con Alfredo di Pacce,
Eduardo García , ( quién siempre fue su principal colaborador y que ahora lo
reemplaza en la Secretaría General) , Henry Molina, Enrique Marius, Eduardo
Estevez, Rodolfo Romero, su esposa Acacia, que siempre estuvo a su lado, su
secretaria Ligia Acosta y otros más que trabajaron con él en el organismo de
dirección diaria de la CLAT; y cientos de dirigentes nacionales y regionales,
que siempre lo tuvieron como su orientador y ejemplo de sindicalista.
Como
ideólogo Emilio tenía un pensamiento claro, era un intelectual, un filósofo
con principios humanistas, cristianos, que siempre expuso la doctrina social
cristiana, adaptada a los trabajadores, al sindicalismo, que nunca negó ser un
cristiano, al contrario lo voceó a todo el mundo, en todos los lugares.
Como
estratega Máspero sabía donde iba, cuales eran sus objetivos (que eran
los de la CLAT), hasta donde quería llegar. Supo detectar cuales eran los
adversarios, y "distinguir para unir". Además sabía escuchar a todos
los sectores, leer, estudiar y escribir,( que aunque parece sencillo, es muy difícil
para un dirigente internacional que vive permanentemente en acción) , lo cual
lo mantuvo siempre enterado de todos los acontecimientos mundiales.
Como
táctico, Emilio sabía utilizar los recursos humanos y económicos, para
poderlos al servicio de la mejor causa. Tenía un olfato natural para conocer
las situaciones y las personas.
Como
político sindical, fue un ejemplo del trabajo diario, de una producción
incalculable, de una acción permanente, en los lugares de los hechos, donde
existían los problemas, siempre dando aportes, criterios, sugerencias, ideas,
reflexiones.
Hizo
todos los esfuerzos para cumplir sus promesas. Como buen ejecutivo su primera
labor era cumplir y hacer cumplir los acuerdos y resoluciones de los organismos
de dirección.
Esas
virtudes, juntas en un líder inteligente, con una memoria privilegiadas
para recordar a tiempo hechos, personas, fechas y citas, lo convirtieron en uno
de los mejores dirigentes internacionales y mundiales, pues sus aportes no
fueron sólo dentro de la CLAT, sino también en sus funciones como
vicepresidente de la Confederación Mundial del Trabajo ( CMT), lo cuál le
permitió emitir sus criterios, opiniones e ideas en Seminarios, Congresos y
reuniones de carácter mundial.
Cuando
en 1973, se realizó el XVIII Congreso de la CMT, en Evian, Francia, se conoció
el "Informe Maspero", un voluminoso documento de más de 800 paginas,
con un contenido radical en favor de los cambios revolucionarios, muchos
delegados, especialmente del primer mundo, se asustaron y lo rechazaron, pero
reconocieron la capacidad de elaboración política y estratégica de él.
El
actual Secretario General de la CMT, Willy Thys, dijo, el 31 de mayo del 2000,
al fallecer al Máspero, y referirse a éste documento:
"Treinta
años más tarde, este documento tiene actualidad, La CMT saluda y rinde
homenaje a este gigante cuyo empeño ha marcado el sindicalismo internacional. "
°
Emilio escribió el prologo al libro "Sindicalismo, Agricultura y
Alimentación". De ahí exponemos algunos de sus criterios sobre los
campesinos y el movimiento sindical.
LOS
CAMPESINOS:
"Es
el las áreas rurales donde los llamados procesos de "modernización",
de ajustes macroeconómicos, de aperturas indiscriminadas a los mercados
globales con total desintegración de los mercados internos, de competitividad
salvaje, con la imposición de la economía de mercado sacralizada por los
neoliberales, provocan agresivamente los niveles de mayor degradación y
deshumanización de las condiciones de vida, de trabajo, de salario, de
vivienda, de salud, de educación, de seguridad social...
La
crisis profunda que sacude al mundo de hoy victimiza más brutalmente a las
mujeres, los niños y los hombres que viven en las áreas rurales."
"El
sindicalismo tradicional se implantó y se limitó a las áreas urbanas y
privilegió a los trabajadores de las industrias y servicios de punta, los más
rentables. Salvo algunas excepciones, dejó abandonados a su propia suerte a los
trabajadores de las áreas rurales, sobre todo en Africa, Asia, América Latina
y el Caribe"
SOBRE LA FEMTAA:
"La
Federación Mundial de Trabajadores de la Agricultura, Alimentación, Hotelería
y Afines ( FEMTAA), afiliada a la Confederación Mundial del Trabajo ( CMT),
viene desarrollando iniciativas, programas y actividades para multiplicar los
procesos de organización de los hombres y de las mujeres que operan en las áreas
rurales de América Latina y el Caribe, de Asia, de Africa, de Europa Central y
del Este, para que dispongan por sí mismo de instrumentos y de fuerzas que
faciliten la defensa y la promoción de su dignidad humana, de mejorar las
condiciones de su vida y de su trabajo, para que puedan representar y promover
con más poder y eficacia sus derechos, sus intereses, sus aspiraciones.
Para
humanizar la vida en las áreas rurales, para impulsar un nuevo proceso de
justicia social y de solidaridad.
La
FEMTAA es hoy la internacional de los trabajadores de la tierra que más crece
en todas partes."
SOBRE LA CMT Y LOS CAMPESINOS
"La
Confederación Mundial del Trabajo ( CMT), que es por excelencia la
Internacional Sindical de los trabajadores del Tercer Mundo, debe ser también
la más representativa , la más activa, la mas fuerte en lo que se refiere a la
clase trabajadora del mundo que vive y trabaja en las áreas rurales. Tiene ante
sí todas las posibilidades y todos los espacios abiertos."
LA
CLAT Y LOS CAMPESINOS:
"La
Central Latinoamericana de Trabajadores ( CLAT), desde 1960, desarrolla un
accionar de primera línea entre los trabajadores de la tierra de América
Latina y del Caribe. Fundó la Federación Campesina Latinoamericana - FCL, (
ahora FELTRA), como una de las primeras expresiones continentales del
campesinado organizado. La mayoría de los mártires de la CLAT, en su historia,
son mujeres y hombres que militaron en la línea de fuego de las luchas por la
tierra, por los derechos y por la dignidad de los campesinos latinoamericanos y
caribeños."
SOBRE
LA REFORMA AGRARIA:
"Una
de las banderas más importantes es la Reforma Agraria. Ha habido muchas
experiencias en esta materia y no pocas de ellas han fracasado por múltiples
causas. Pero en la actualidad la democratización de la tierra y el entregar la
tierra al que trabaja es un tema clave. En todo el mundo son minorías (
personas, familias, empresas, transnacionales) las que monopolizan la propiedad
y el usufructo de la mayoría de las tierras cultivables del planeta."
Los
aportes de Maspero sobre la Doctrina Social Cristiana, que es el tema central
del presente libro, fueron muchas.
La
CLAT realizó varios eventos para tratar el tema de la Doctrina, invitando
prestigiosos pensadores del humanismo, entre ellos los principales dirigentes
del CELAM.
En
cada uno de esos eventos las ponencias y exposiciones de Emilio eran brillantes,
ante personas que dominaban el tema, tanto desde el lado del sector de la
Iglesia, como libres pensadores y sindicalistas.
Para
además no había una conferencia del Secretario General de la CLAT, en la cual
él no tratara ese tema, porque era su base ideológica.
He
aquí algunos extractos de lo que Emilio Maspero expuso sobre la Doctrina Social
Cristiana:
LA DOCTRINA SOCIAL:
"
En los momentos actuales y más aún en el futuro inmediato, la Doctrina Social
Cristiana , está llamada a contribuir positivamente en la necesaria y urgente
auto-renovación de las organizaciones de los trabajadores de América Latina y
a calificar y enriquecer todo su accionar, en particular en lo que se refiere a
su vida ética y cultural, aspectos estos claves para un nuevo y más
determinante protagonismo del Movimiento de los Trabajadores , no sólo de cara
al conjunto de la clase trabajadora, sino también de cara al pueblo, a la nación,
a la sociedad global, tanto en lo nacional como en lo regional e internacional.
Y
de éste modo concretar la centralidad del trabajo humano organizado y su neta
primacía sobre el capital y la tecnología, garantizar proyectos de sociedades
francamente favorables a las grandes mayorías nacionales y populares"
"...
La Doctrina Social Cristiana aquí y ahora, tiene mucho que aportar para la
autorenovación del Movimiento de los Trabajadores, al ser portadora y promotora
del humanismo cristiano, que es el humanismo más radical porque es el más
integral, el que dice toda la verdad sobre el hombre, sobre todo el hombre,
sobre todos los hombres, y el que más ha profundizado el sentido, la
centralidad y la dignidad del trabajo humano, la solidaridad y la justicia
social, y también por la escala propia de valores y por las motivaciones últimas
en que se fundamenta."
"En
el vacío ideo-político que deja la desintegración de los paradigmas sociales
hasta ahora dominantes, es evidente que los contenidos de la Doctrina Social
Cristiana constituyen un arsenal de principios, de valores, de orientaciones, de
reflexiones, de criterios contundentes, por su coherencia y radicalidad y por su
potencia ético-cultural, de cara a las tesis neoliberales.
Y
es aquí donde el Movimiento de los Trabajadores debe ajustar, actualizar,
profundizar su pensamiento y su accionar si quiere encarar la ofensiva
neoliberal con chances serios de superarla con respuestas, propuestas y
soluciones efectivas y serias."
"En
efecto, el Movimiento Sindical, en general , ha quedado sin pensamiento, sin
respuestas, sin propuestas, demasiado a la defensiva y en no pocos casos en
retroceso ante la ofensiva neoliberal. En la Doctrina Social Cristiana hay sólidas
posibilidades para construir una nueva potencia, una nueva dinámica que inspire
y que anime la necesaria incoativa y ofensiva socio-política y ético-cultural
que los trabajadores organizados deben protagonizar rápidamente para salirle al
paso a este capitalismo salvaje y superarlo definitivamente.
"
La Doctrina Social Cristiana en sus contenidos más profundos, es la antítesis
de estas manipulaciones perversas del neoliberalismo y ratifica que en
definitiva son las grandes ideas, los grandes principios y valores lo que seguirán
determinando las acciones y los cambios mas profundos en los hombres y en la
sociedad."
"La
pobreza crítica, la miseria, la exclusión, la opresión y la explotación de
los mas pobres e indefensos, no son la consecuencia de leyes físicas
inevitables, ni tampoco el precio de las inmutables leyes que rigen el progreso.
Son bajo el control humano, los hombres pueden –y deben !- tener un juicio
moral sobre ellas, aprobarlas o rechazarlas, aceptarlas o modificarlas,
condenarlas como injustas o pregonar su justicia...o su cinismo."
"Un
llamamiento de la Doctrina Social cristiana para asumir a fondo la lucha por la
justicia social, es un argumento formidable para todos los trabajadores
organizados de América Latina, un argumento sobre todo de gran poder ético,
moral y cultural, pero también para inspirar y motorizar las acciones de todos
los días."
Hace
poco tiempo el Papa Juan Pablo II le otorgó a Máspero el titulo de Caballero
Comendador de la Orden de San Gregorio Magno, en reconocimiento a su inmensa
labor sindical.
Máspero
dirigió el último Congreso de la CLAT, el XI, realizado, en México, del 9 al
14 de noviembre de 1998, "Comunidad Latinoamericana de Naciones", ó
"La CLAT hacia el Siglo XXI". Como siempre el Informe político y de
orientación fue presentado por él.
Emilio
Máspero murió físicamente el 31 de mayo del 2000, en Caracas, Venezuela,
rodeado de su familia y sus amigos, querido y respetado por todo el movimiento
de trabajadores de América Latina y muchos países del mundo.