EL PROBLEMA DEL AGUA

 

José Gómez Cerda

Coordinador de Acción del Movimiento de Trabajadores en Internet                     ( ACMOTI)

 

Hacemos un llamamiento sobre la abundancia del agua  en el planeta y al mismo tiempo la escasez de agua en muchas zonas del mundo, especialmente las más pobres. Debemos  reflexionar con un análisis sobre la situación del agua, ahora y para el futuro inmediato, en cada una de las localidades.

 

En teoría, existe suficiente agua dulce en el planeta para mantener a una población varias veces mas numerosa que la actual.

 

Sin embargo, la desigual distribución de las precipitaciones, la contaminación y la degradación de la tierra, han hecho que el agua sea escasa en muchos países. La mejor solución del problema es conservarla.

 

 El 97% del total del agua en nuestro planeta es salada, de poca utilidad directa para la población.

 Sólo el 1.7% se encuentra en los casquetes de hielo y zonas glacidas, otra parte es agua subterránea, y solo el 0.4%  es agua dulce, que se encuentra en los ríos, lagos, depósitos, suelo, pantanos, la atmósfera y en los organismos vivos. Por lo tanto, aunque tenemos mucha agua solo una pequeña  parte es la que usamos para nuestras necesidades vitales.

 

 El ciclo hidrológico, es el sistema natural por el cual el sistema solar recicla el agua debido a la evaporación provocada por el sol.

 

 Una gran cantidad de agua de la tierra y del mar se convierte en vapor, libre de contaminación, luego vuelve en forma de lluvia o nieve.

 

 Sin embargo, muchas de las precipitaciones se producen durante fuertes tormentas, la mayor parte se pierde en las riadas y en las zonas inhabitadas, es una cantidad mayor a la que se utiliza para el consumo humano, pero muchas regiones o lugares no se benefician permanentemente de este ciclo. 600 millones de personas viven en las zonas áridas del planeta.

 

 El agua se utiliza fundamentalmente para los cultivos, por lo tanto, para la AGRICULTURA es determinante; de la eficacia que la utilicemos dependerá la mejor distribución del agua.

 

 El aumento de la población humana y ganadera ha provocado una degradación de la tierra, debido a la erosión del suelo, el pastoreo excesivo, la reforestación, los grandes incendios y la expansión de la agricultura hacia tierra marginales no apropiada para el cultivo.

 

 Es muy alto el costo humano por las sequías. Millones de personas se han convertido en "refugiados ambientales", debido  a la escasez en su propia tierra. En la mayoría de los casos los refugiados sufren enfermedades, malnutrición y distintas formas de invalidez.

 

 En la agricultura de regadío, donde se produce más de la tercera parte de la producción agrícola mundial, en una sexta parte de las tierras agrícolas, es donde se ha aumentado la producción de alimentos para cubrir el aumento de la población, pero al mismo tiempo es el lugar donde mas agua se consume. Las tierras de regadío son dos veces más productivas que las tierras agrícolas de secano.

 

 Mil (1.000) millones de habitantes de las zonas rurales no tienen acceso al agua limpia cerca de sus hogares. El tiempo utilizado para buscar el agua deja de utilizarse en el trabajo productivo, arar la tierra, pastorear el ganado o cuidar a los hijos.

 

 El agua constituye el elemento básico para la vida humana en las zonas rurales del mundo. La carecía de una fuente de suministro cercana de agua limpia condena a las mujeres a una vida de esclavitud, limita la producción familiar de alimentos e impide el desarrollo de las industrias rurales.

 El agua dulce es un recurso finito y vulnerable, imprescindible para el mantenimiento de la vida, el desarrollo humano y el medio ambiente.

 

 El desarrollo y la ordenación de los recursos hídricos deberán basarse en un criterio participativo al  que contribuyan todos los usuarios, organizaciones sindicales y sociales, planificadores y autoridades responsables.

 

 La mujer desempeña un papel central en el aprovisionamiento, administración y protección del agua.

 

Al año mueren tres millones de personas por aguas insalubres.

 

 El agua sigue siendo uno de los grandes retos mundiales. Tan sólo su insalubridad cuesta la vida a más de tres millones de personas al año. Un problema que, redoblado por su escasez (1,200 millones de personas, una quinta parte de los habitantes del mundo, carece de agua potable), se agudizará con el incremento de la población (3,000 millones más en los próximos 25 años) y el consiguiente aumento en la necesidad de los recursos hídricos . 

 

 Esta carestía tiene una especial incidencia en Africa. En este continente, dos de cada tres habitantes de zonas rurales no tienen acceso habitual al agua potable. 

 

 Creemos importante la participación de la población rural, en especial los que están organizados sindicalmente, con un aporte especial de la mujer campesina, en las decisiones y actividades que incluyen las condiciones de vida y trabajo en el sector agrícola. Todos debemos tomar conciencia de la importancia del agua, ahora y el futuro próximo.

 

 Es necesaria una urgente acción nacional e internacional para garantizar a las futuras generaciones un mundo en el que la norma sea la seguridad de abastecimiento y no la escasez de agua.

                                    

 

José Gómez Cerda,

Presidente de la Asociación Dominicana de Periodistas y escritores (ADPE)