

José Gómez Cerda
Presidente de la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores (ADPE)
V I D
A P O L I T I C A Y
M O R A L .
En una
obra titulada « EL HOMBRE Y EL ESTADO » Maritain plantea la vida política y la moral. El trata sobre la racionalización moral
en la vida política y se pronuncia
contra los farsantes que atentan a las prácticas democráticas, aquellos que se
benefician de la política y se oponen a la libertad y a los genuinos intereses
de los pueblos.
La
base fundamental de la sociedad es LA FAMILIA , y toda política humanista
debe proteger a ese núcleo básico, comenzando con el complemento de la
educación.
«
El fin de la familia no sólo consiste en engendrar seres ( para lo cual
bastaría la promiscuidad), sino en engendrarlos como hijos de hombres, y
educarlos, tanto espiritual como físicamente.
Bajo
la diversidad de las formas y de las costumbres particulares, los hombres han
tenido siempre conciencia y en todas partes de esta exigencia de la ley
natural.
La
función de la escuela y la función del
Estado en materia de educación no son mas que funciones auxiliares respecto al
grupo familiar ( funciones auxiliares
normales), por otra parte, puesto que el grupo familiar es incapaz
de suministrar a la juventud todo el conjunto de conocimientos
necesarios para la formación de un hombre en la vida civilizada. »
Para
Maritain es necesario definir y confrontar las ideas esenciales de :
Nación. Sociedad Política. Estado y Pueblo.
Si no
podemos distinguir estos conceptos, tampoco seremos capaces de unirlos ;
distinguir para unir.
La
democracia no es una dádiva, debe defenderse con la convicción de los hombres,
para mantener sus principios frente a los que pretenden destruirla :
«
Las gentes que recuerdan las lecciones de la historia saben que una sociedad democrática no tiene que
ser una sociedad indefensa, en la que los enemigos de la libertad puedan conducirla mansamente al matadero,
en nombre de la libertad.
Precisamente
por ser una República de hombres libres deberá defenderse con especial energía
frente a aquellos que, fuera de
principios, se niegan a aceptar e
incluso trabajan para destruir los fundamentos de la vida común de dicho
régimen, fundamentos que no son sino la libertad y la práctica secular
expresada en carta democrática. »
Para
Maritain la política es una rama de la ética,
especializada, para que pueda
estar al servicio del Bien común. Uno
de los poderes principales de la democracia es el Poder Legislativo, pero ese
cuerpo no deberá aprobar ninguna ley que sea contraria a la naturaleza, porque
el objetivo de las leyes es la moralidad,
manteniendo y conservando
las virtudes del pueblo y darle cumplimiento
a la ley moral.
«
La legislación no debería endosar o aprobar
ninguna línea de conducta
contraria a la ley natural...
El
objetivo final de la ley es hacer a los hombres moralmente buenos...debería
resistir a los cambios reclamados por una simple relajación de las conciencias
y por costumbres decadentes. Y siempre
debería mantener una orientación general
hacia la vida virtuosa y, a cada nivel hacer tender a la conducta común hacia
el plano del cumplimiento de la
ley moral. »
El
Estado es el garante y guardián del Bien Común, su existencia descansa
fundamental, jurídica y filosóficamente para esta actividad, complementado con
la responsabilidad en el bienestar y la
seguridad social, elevando el nivel socioeconómico de los sectores mas
pobres. Corresponde al Estado buscar la
igualdad básica de los hombres, al respeto a la dignidad y resguardar los
derechos de la Persona Humana. Sin
embargo, el Estado no lo es todo :
El Estado es únicamente parte del cuerpo
político, cuya función específica consiste en mantener la ley, en promover la prosperidad común y el orden
público, y en administrar bien los negocios políticos. El Estado es una parte especializada en los
intereses del todo. No es un hombre o
un grupo de hombres ; es un conjunto de instituciones que se combinan para
formar una maquina reguladora que ocupa
la cumbre de la sociedad. »
Según
Maritain, los actos humanos que no están regidos por la regla de la razón, o
guardan malicias, son moralmente malos ; y los actos dirigidos por la
razón, con bondad, en conciencia y libertad, son moralmente buenos, siempre y cuando su objetivo, circunstancias
y finalidad sean realmente buenos. En
política no se puede jugar a la doble verdad, siempre hay que actuar con
honestidad.
Toda sociedad política requiere de una base moral común para la subsistencia, so pena de sucumbir frente a los conflictos y problemas, sin llegar a dar solución a los conflictos planteados. La vida política requiere de una moral integral, que pueda expresarse no solo evitando los crímenes y robos, sino dando ejemplo, con una buena administración de los bienes del pueblo y viviendo en austeridad.
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José Gómez Cerda
Presidente de la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores (ADPE)